Hablar de bienestar en las organizaciones hace apenas una década era casi un acto de resistencia. Hoy, en cambio, el término está en todas partes: estrategias empresariales, ofertas de empleo, eventos de liderazgo y discursos corporativos. La buena noticia es evidente: el bienestar ha entrado por fin en el radar de las empresas. La mala es que no siempre ha entrado con profundidad.

