La obesidad se ha convertido en uno de los mayores desafíos de salud pública del siglo XXI. Sin embargo, su impacto no se limita al ámbito clínico. Cada vez existe más evidencia científica que demuestra que el exceso de peso tiene implicaciones directas en la productividad, el bienestar psicológico, la experiencia laboral y la sostenibilidad económica de las organizaciones.








